miércoles, 15 de agosto de 2007

Ayer, hoy, ¿mañana?. Sí, mañana!


Dame tus manos y aprende a volar conmigo,
comparte tus sueños y llenarás mi mundo;
deja que agrande tu alegría y mis lágrimas serán pequeñas,
confía en mi sonrisa, que te entrega la vida entera;
compartamos un mismo lenguaje, y hablemos sin decir palabra.
Intenta acercarte a mí cuando todos se hayan ido,
deja que te roce el rostro, cuando tus derrotas se apoderen de tu vida.

Dame un motivo, para sentir orgullo desmedido,
adopta mi postura, y hagamos sintonía por la vida;
enséñame el rostro de la ternura compartida,
abre tus miedos a mi mundo, y yo lucharé contra ellos;
deja que lave tus dudas, y aprenderás a ver entre ellas,
dame una sola duda, que yo seré juez pero no verdugo.

Deja que te llene el alma, de cantos, risas y alabanzas;
comparte tu vida con la mía, y enséñame de lo que está hecha la vida.
Aprendamos a caminar juntas, y pondré mis hombros junto a los tuyos.
Dime de qué está hecho el amor, y me dedicaré a predicarlo,
Dame tus sueños y horas, y dedícame la pasión de tu gloria.

Hazme entender que no es un quién gana, sino dos que vencen y gozan.
Permíteme ser pilar en tu Seré tu vida, tus sueños y tu compañera
si tan sólo tú al mirarte, sepas toda mi vida entera
Permíteme ser pilar en tus fracaso, y tu mano suave en las victorias;
enseñemos con el ejemplo y la paciencia, pero practiquemos con nosotros primero.
Ten ganas de enseñarme tu vida, y yo poco a poco te daré la mía;
seamos uno en los momentos difíciles, y dos en los momentos de gloria;
procuraré ser ejemplo de firmeza y miraré cómo haces tú la grandeza.

Seré tu amiga si me lo permites y tu vida su me lo pides.
Lavaré tus lágrimas cuando te creas perdida, y tomarás mis manos cuando sientas frío;
sabré decir “lo siento” cuando me equivoque, y tú “cariño” cuando me sienta herida.
Trátame con delicadeza cuando mires al cielo, pero con miedo cuando veas al futuro.
Respetaré tus decisiones, y compartiré las consecuencias.

Seré quien te acompañe en cada etapa de tu vida
quien te guía si te sientes perdida
cuidaré de Ti cuando estés dormida
y te daré palabras sabias cuando te sientas confundida.

Seré quien necesitas cuando menos lo esperes
y de quien enorgullecerse al estar conmigo.

Seré quien te diga cuando cometas errores
pero también quien comparta tus múltiples logros.


Hoy se cierra algo muy importante para mí,… hoy acabo de darle muerte al gran amor de mi vida…o por lo menos el que era hasta ahora. Ese pequeño extracto fue diseñado no sé por quién, pero engloba el clímax de mis sentimientos, que ahora flotan en algún lugar de mi mente, pero ya no en el corazón. Ya han pasado como 2 años que terminé con ella, y al parecer me enamoré de una forma tan estúpida que, sino hasta ahora, me he dado cuenta de lo que significó en verdad para mí. Mentiría si dijese que mientras estábamos “juntas” la pasé mal, y mentiría aún más si mencionara que no lo volvería hacer, puesto que es una soberana mentira. Sí, lo volvería hacer, no una vez sino muchas más!. Después de haberme dado treinta y cuatro mil trescientos cincuenta y tres veces (34.353) contra la pared de mi cordura al final acabé por aceptarlo, SÍ ME ENAMORÉ, Y QUÉ!....

En las vacaciones de Invierno, vacaciones que trabajé 2 semanas y 1 dormí, leí 4 libros, pero fueron 2 los que me ayudaron mucho mucho mucho, les hablo de “Los ojos de mi Princesa” de Carlos Cuauthemoc; el protagonista José Carlos era una jovencito de 15 años que se enamora perdidamente de un ideal, ideal que una vez apareció en sueños y después, en la realidad aparece como su compañera nueva. Pasan unas series de cosas, él la ama desde lo más profundo de su corazoncito de 15 años, la ama de una forma que yo también la amaba , fue por eso que me sentí identificada con él. Bueno, para hacer más corta esta historia, y obviamente no contarles el libro, el niño “asesina” a su amor, llamada por él Sheccid; al decir “asesina” no me refiero a que la mata físicamente, sino que …. él era un joven escritor, mas bien escribía en su diario, como muchas de nosotras. Él escribe que al final que Sheccid también lo amaba pero no podían estar juntos porque ella moriría en una operación, puesto que tenía un tumor en el cerebro. Eso escribió él, mas la realidad era otra, la tipa esa era una drogadicta, alcohólica, meretriz, qué! eso es poco, la tipa era, con el permiso de todas, simplemente una zorra barata!, lo siento por ocupar un lenguaje taaaan “shaaaa” ^^!, pero así era. Él la amaba de una forma que nadie la podría amar nunca en toda su mísera vida, tal como yo la amaba… sólo que al final de mi historia ella no resultó ser una zorra barata, pero igual como que al final del camino mi amor no fue 100% recíproco. Estoy más que segura que nadie podrá amarla como lo hice yo, sé que hay muchas personas que dicen lo mismo con respecto a sus ex, y me uno a esas personas que amaron con el alma…

Se dicen que los problemas se solucionan cuando éstos son aceptados como problemas, o sea cuando una acepta y dice, ejemplo, “sí necesito cambiar” y ahí comienza la lucha por el cambio, ese era solo un ejemplo. Antes yo decía “ lo que sucedió con ella ha sido lo más cercano a Amor que he experimentado”, pero….NO!, eso fue amor, no “lo más cercano”, y es por eso que decidí matarla, mi ideal murió, y ahora sólo quedan las bellas palabras que nos dijimos en un pasado que quedan en un universo paralelo al de hoy. Y se preguntarán “¿Cómo estas tan segura?”, bueno… les cuento…. el otro día fui… bueno no el otro día sino ayer fui a donde trabaja y la vi, a todo esto ya la había “matado” antes, la maté el día que terminé de leer el libro… regresando a la visita fugaz… la vi y ahí estaba, ya ese brillo, su aura, no era el mismo, o quizás siempre fue así pero mi concepto sesgado por una idealizada afectaba mi visión y me hacía temblar cada vez que estaba cerca de ella… la vi y era como una persona lejana, era como si fuese una vecina con la cual algunas veces nos encontrábamos en el negocio y regresábamos juntas a nuestras respectivas casas, por ese ser físico, por esa persona que estaba frente a mí, no me sucedía nada similar a lo de antes. Les confieso que en un principio como que me asusté y me dije “pu’s o’ra” (sinónimo heredado de mi familia que corresponde “pues ahora?!” o “qué onda?!”) ya no moría de ganas por invitarla al teatro o alguna de las sesiones de jazz o a ver las películas en el ciclo cultural de la Biblioteca, nada…. era como una pajita que va rodando en el desierto…
me sentí extraña por mucho rato,… y después entendí todo, … era mi confirmación, ahora estaba muerta…

Hoy estoy genial, la recuerdo como algo bello de mi vida, pero que existió sólo en mi mente….

Comenzaron las clases en la U, tengo biología humana ¬¬*, no me gusta ni me gustará.
Regresamos a clases y la vi, … jajajaja, qué me gustó de ella?, no lo sé , pero lo que fue, desapareció… con todo esto de la muerte de la otra es como si me hubiesen apretado “reset”, ese botón chico que está en la CPU jajaja… genial!, ahora todo es bueno… entro con todas las pilas wuju! y la vida ya no es igual… o quizás siempre fue la misma pero no me daba cuenta…


Polonesa.-