viernes, 27 de abril de 2007

Esta en nosotros perder la fe...


Es extraño… me desperté hoy en la mañana y había puesto 3 veces el despertador para levantarme temprano y así poder empezar a estudiar, pero seguramente en los momentos de “medio dormida y medio despierta”, apague todas las alarmas. Me levante a las 11 y algo, comencé a ver la tarea larga que tengo para el Domingo y empecé a hacer el aseo, y puse música cristiana…a todo esto, no dije que era evangélica,… bueno, pues lo soy, soy una evangélica “de cuna”, o sea que mis padres se conocieron en la iglesia, a la cual aún asisten, de hecho asistimos los 4. Mis primeras enseñanzas fueron las historias de la Biblia y mis primeras canciones fueron las de las iglesia,… que curioso, ahora que recuerdo, antes pensaba que si abría los ojos en medio de una oración ( una rezo para los católicos) me podría ir al infierno, creía tantas cosas medias locas, y de hecho, aún las creo. Siempre me desvío del tema, sigo…

Últimamente no he sido “una buena hija de Dios”, exactamente no últimamente, sino hace ya bastante rato, y esto no se dio de un día para otro, sino a través de los años, para ser más exacta desde 1º medio… ver un “nuevo mundo” en el cual no era todo alabanzas… pero a todo esto… yo toda mi básica, o por lo menos la mayoría, la estudié en mi pueblo, …un liceo tranquilito, limpio, profesores cálidos, preocupados, fue donde aprendí casi todo lo bueno que poseo ahora, una muy bella experiencia, muy bella. En cambio al liceo que llegué, apropósito, ese liceo era una de los mejor de la región, se codeaba con los particulares, o por lo menos eso nos decían a cada momento para que sepamos que éramos los “elegidos” para mantener esa diferencia con los demás municipales. Ahí conocí a mis amigotes, me dejé mal influenciar por ellos, para ellos era normal algo que yo nunca hacía, hablo de alcohol, tabaco, fiestas laaargas… el aniversario, ahí ya me reventé wuju! Jaja, lo recuerdo y me da risa, es increíbles todas las tonterías que hice… en 2º ooh!, peor, no era alcohólica, tampoco un fumadora compulsiva, tampoco una fiestera, pero salió la rebelde que llevo dentro ( suena demasiado gracioso “rebelde” ) esos fueron los años donde me “aclimaté” a este mundo “real”, ya en 3º comenzaron mis dudas, comencé a cuestionar la doctrina de la iglesia, empecé dejar de lado lo que es la palabra, Biblia, nacían constantemente en mi preguntas ¿realmente existe Dios?... y así en 4º empecé a dejar de lado todas las dudas que tenía, me dije: “ya solas pasaran, olvídalas.”y eso he hecho hasta ahora, a pesar de todo lo que me enseñen en mi carrera con respecto a Dios, Jesús o el Espíritu Santo, cualquier duda que me nace la dejo ahí, y sigo como si nada,… en otras palabras estoy estancada espiritualmente, o quizás no… no lo sé, en realidad no tengo certeza de nada, sólo de que estoy escribiendo algo que deseaba liberar.

Conozco una “hermana” de la iglesia que esta en la misma carrera que yo, y somos tan diferentes, en ocasiones me siento mal porque yo hago cosas que ella no, porque digo cosas que ella no, y sé que ella sólo se siente mal por no poder ser una hija completamente recta… imagínense!, yo a ella la veo tan buena, me da mil patadas, repartiendo buena onda, no digo que yo no lo hago, de hecho yo soy más efusiva, caigo mejor, y lo digo humildemente, en el liceo ella no tenía “amigos”, en cambio yo estaba rodeada de gente que decía: “ tu no eres igual que ella, me caes bien, ella no”, en ese momento me sentía bien, ahora no sé como sentirme, a veces siento que debería ser como ella, pero nop, porque yo soy muy diferente, personalidades diferentes, vidas diferentes, todo diferentes, lo único que no une es un amor a Dios, claro que ella al parecer lo ama más que a ella misma … pero no sé que tan bueno es amar a alguien más que a uno… me desvié del tema…

Bueno, comencé a hacer el aseo y puse música cristiana, y empecé a imaginar como sería mi vida si fuese como la canción “ te amo más que a mi vida, te amo más que a mi vida…”, para rematarla, entré como en un especie de transe, ya que eso era lo único que decía la canción jajaja. Imaginé que formaba un nuevo Ministerio de alabanza, donde yo lo dirigía, y les enseñaba a los jóvenes a tocar los instrumentos, trompetas, saxo, batería, bajo, guitarra, teclado (ah! No, eso lo toco yo!), a cantar, ayunábamos para que nuestra música llegara a los corazones de la gente que nos escuchara… me sentí tan bien, y como dice mi profesor del taller: “¿en que parte del cuerpo lo sentiste?”, en mi estómago, en mis pulmones, me sentí tan bien, tan feliz, tan ansiosa, tan llena de energía, se me vinieron tantas ideas a la mente… pero solo lo imaginé… después volví a lo mismo, lástima que duró un tan poquito,… pero después que pisé tierra me di cuenta que eso se podía realizar si yo quería!, y me volví a sentir mal, y peor todavía, ya que sé que hay cosas en que no puedo dejar de pensar, dudas que nunca se irán de mí, hábitos que cuesta dejarlos, muchas cosas en contra de mí, y al parecer yo misma estoy acabando con mi fe… no suena muy bonito eso, me siento mal, sé que este estado de tristeza se pasa en 1 o 2 horas, pero se quedan en mi “inconsciente personal” (materia de Jung ^_^), y de vez en cuando salen a flote y me siento mal. Pero bueno, no todo es color de rosas ,o no??, así que me voy a mi taller con ganas de aprender.

Espero nunca perder mi fe.

Polonesa.